lunes, 4 de agosto de 2014

 
 
 
Señores de la guerra
 
 
Señores de la guerra
que por territorios lucháis
con misiles de largo alcance
y a familia separáis.
El cielo de humo de cubre
con las bombas y los torpedos
llenando la tierra de espinas,
heridas, lágimas y muertos.
 
Señores de la guerra
que vivís en casas de plata
rodeados de un jardín florido
cubierto por las murallas.
Hay niños en las aceras
con el corazón encogido
buscando a sus familias
para encontrar alivio.
 
Señores de la guerra
acabad con vuestras balas
en un mundo de desgracias
que ensombrecen sus almas.
Niños pequeños llorando
huyendo de su enemigo
sin padres ni abuelos,
solos,
en un campo de hastío.
 
Señores de la guerra
frenad los conflictos
que a las madres entristecen
enterrad a sus hijos.
Hablad y hablad mil veces,
las que sean necesarias
que los perros de la guerra
no acaben con sus esperanzas.