lunes, 26 de noviembre de 2012

Inmigrantes


En la noche desplegaron la marcha
las olas los llevaban al mar
la luna alumbraba el camino
para que ellos pudieran emigrar.

El viento soplaba y soplaba
llevando la patera al abismo
de  unas vidas errantes
por conseguir un nuevo destino.

El cielo y el agua era su hogar
el balanceo, su cuna
cuerpo con cuerpo pegados en la noche
chirriando los dientes y mirando la luna.

Hambre  y sed
en las noches largas y frías
miraban sin ver un horizonte
de estrellas confundidas.

La muerte silenciosa los acompañaban
en su largo e incierto destino
llevando sus cuerpos al borde
de un sueño profundo y olvido.


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